miércoles, 25 de febrero de 2015

Llenando un corni

Cuando un cervecero casero descubre el maravilloso mundo de los barriles Cornelius ("Corni" para los amigos), se pregunta: ¡¿por qué he estado tanto tiempo lavando, desinfectando, llenando y chapando cientos y cientos de botellas?!

Lo primero de todo ya sabéis qué es: limpiar y desinfectar a conciencia todo el equipo que va a estar en contacto con nuestro preciado líquido. Una higiene mal ejecutada es una cerveza que se va por el desagüe

Para desinfectar solemos usar Chemipro Oxi, pero esta vez vamos a probar el maravilloso Star San, que necesita menos tiempo de contacto con el utensilio a desinfectar.

Comenzamos a trasvasar la cerveza desde el fermentador primario a otro secundario. Este paso podríamos haberlo obviado, pero así nos aseguramos que la cerveza que pasamos al corni lleva la menor cantidad de levadura posible,






















Comienza el trasvase del líquido. Intentaremos provocar la mínima oxigenación ya que eso podría provocar a la larga serios problemas de oxidación que nos aportaría sabores a cartón mojado a nuestra cerveza (¡si, si! ¡cartón mojado!)

Mientras tanto vamos conectando el manorreductor a la botella de CO2 y comprobamos que todo esté en su sitio (mangueras y conectores).

Ya estamos terminando de trasvasar la cerveza. Nos ha quedado un bonito color ámbar y hemos conseguido 19 litros (justo la capacidad del corni).

Hemos retirado el fermentador primario y vamos a continuar con el llenado del barril. Para ello introducimos la manguera hasta el fondo del corni y abrimos el grifo para que la cerveza pase con tranquilidad. 

Durante todo el tiempo de llenado vamos metiendo CO2 en el barril a una presión de 0.2 bares. Con esto conseguimos que el oxígeno del interior sea desplazado hacia fuera ya que el CO2 pesa más que el aire.

Una vez hemos pasado toda la cerveza, cerramos el gas y ponemos la tapa al barril asegurándonos que la cerramos bien. Abrimos de nuevo el gas y purgamos el barril tirando de la válvula de seguridad para eliminar el aire que pudiera haber quedado atrapado.

Aquí tenéis una tabla orientativa para saber qué presión le debéis meter al corni según la temperatura de la cerveza. Por ejemplo, si vuestra cerveza es una American Pale Ale y la tenéis a 12 grados, para conseguir una carbonatación de 2.3 volúmenes de CO2 necesitáis inyectar una presión al barril de 1.16 bares. Cuanto más fría esté la cerevza, mejor se integrará el CO2 en ella.
Nosotros le hemos metido 1.5 bares de presión al barril, lo que nos dará una cerveza con 2.5 volúmenes de CO2 (más o menos). Ahora dejaremos así el corni unos cuantos días después de los cuales probaremos a ver qué tal ha quedado nuestra cervecita.


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